Wednesday, December 22, 2010

Vino País y su Lucky Strike (Golpe de Suerte)

Vino País Ahumado
Vino Artesanal González Bastías
En este sobre tecnificado mundo de la producción de vinos, cada cierto tiempo hay imponderables que traen grandes desgracias y oportunidades únicas. Es el caso de lo ocurrido con el Vino Artesanal González Bastías, el 25 de Diciembre del 2008. Mientras los viñedos estaban con sus uvas verdes en crecimiento, se produjo en el sector un gran incendio, con perdidas de uva país, un daño difícil de cuantificar. La gente de campo no conoce de dar un pie atrás. Es así como la familia González Bastías, miró sus tierras, sus vides aun de pie tenían sus frutos maltratados. Creyeron haber perdido la cosecha de ese año, el humo asoló sus viñedos y los expuso a un stress demoledor. Esta jugada de la vida no los amilanó, regresaron a sus parras, a su vida y produjeron una vez mas, ese vino artesanal, de uva país que llevan en la sangre.
Cortaron las uvas, lo fermentaron de manera artesanal, y lo pasaron a barricas de roble, tal como en los últimos 200 años.

Hoy al descorchar estas botellas nos encontramos con una sorpresa impresionante, Vino Uva País Ahumado, si tal cual. El humo pasó por la piel y se integró al vino. En una amalgama exquisita se fundieron sus sabores. Como un ave fénix nace esta producción limitada, UNICA e inigualable que no se repetirá, probarlo ha sido sin lugar a dudas una lección de vida. Sentir sus taninos irreverentes, su sabor casi indescriptible es un lujo que bien vale la pena pagar. Sobre esta jugada del destino no se escribirá mucho, no se hablara ni se darán grandes cátedras. Es un vino que va de mano en mano, son comentarios al pasar. Yo puedo decir que si lo probé. Solo algunos por el azar lograrán tener el privilegio que la vida reserva a quién se da tiempo de conversar y de admirarse.

Este vino se comercializa hoy solo a pedido y por unidad. Es una producción limitada por cantidad y circunstancias. Sin duda es una experiencia que solo podrás repetir quizás en los próximos 200 años.


Pedidos a José Luís Gómez Bastías
Cel. 873551306
jlbastias@gmail.com

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Monday, June 30, 2008

Exelente articulo/ Revista del Campo El Mercurio

Revista del Campo , El Mercurio
PRODUCIDOS EN CLIMA FRÍO
Los tintos que dan en el blanco


La nueva tendencia es producir cepas como pinot noir, syrah, cabernet franc y malbec en regiones costeras o sureñas. Casablanca, Leyda, Limarí, Biobío marcan la pauta hoy.


EDUARDO MORAGA VÁSQUEZ

La decisión de Felipe Díaz era obvia. A lo más, la duda podría estar entre plantar más hectáreas de chardonnay o de sauvignon blanc. Para cualquier conocedor del medio vitícola chileno de fines de los 90 estaba claro que Díaz debía llenar su fundo Loma Larga con variedades blancas.

No por nada, la propiedad agrícola que su familia había adquirido estaba en pleno corazón del valle de Casablanca.

Sin embargo, el ingeniero comercial hizo una jugada ilógica. Junto con plantar las clásicas uvas blancas del valle, comenzó a colonizar su fundo con parras de cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot, malbec, pinot noir y syrah. En total fueron casi 30 hectáreas de variedades tintas metidas en Casablanca.

"Queríamos hacer algo único, que tuviera un carácter distinto al clásico vino chileno. En el país casi no había experiencia en tintos de clima frío; sin embargo, en el extranjero algunos de los mejores tintos se producen en zonas de ese tipo. En términos comerciales había una oportunidad para lograr precios por caja más altos que el promedio nacional", recuerda Felipe Díaz, CEO de Loma Larga Vineyards.

En teoría una idea interesante, pero que a ojos de muchos anticipaba un fracaso rotundo. En Chile, por esos días, los tintos eran sinónimo de los cálidos valles centrales. Allí prosperan sin mayores dificultades y con la posibilidad de sacar buenos volúmenes por hectárea. Meterse en zonas frías necesariamente implica menores producciones.

Pese a ello, y luego de varios años de ensayo y error, período en el que Díaz arrancó el cabernet sauvignon y el merlot, Loma Larga dio con un equipo de desempeño notable: el syrah, el malbec, el cabernet franc y el pinot noir.

No por nada, en la edición 2008 de la guía de vinos Descorchados, su cabernet franc se anotó con 93 puntos y el título de monarca del segmento "otros tintos".

Comercialmente, la idea de Díaz anda incluso mejor. Las cajas de tintos de Loma Larga tienen un valor promedio de US$ 90, bastante más que lo usual en los envíos chilenos.

Felipe Díaz ya no está solo.

Por estos días, no hay viña que no esté o tenga planes de plantar tintos en áreas costeras como Casablanca, Limarí o sureñas como el Biobío. Algo impensable hace una década, pero que hoy es una tendencia que marca la pauta en la industria vitivinícola chilena.

Demanda internacional

Para Adolfo Hurtado, enólogo y gerente de viña Cono Sur, detrás del auge de los vinos tintos de clima frío está un giro importante en el gusto de los compradores internacionales.

"Existe una mega tendencia a consumir tintos más elegantes y frescos. La demanda por ellos va en constante aumento y las personas están buscando vinos con menor concentración y sobre extracción", explica Hurtado.

En tanto, Felipe García, enólogo de Casas del Bosque, recalca que Chile tiene mucho que ganar en este nuevo orden mundial.

"Con los tintos de clima frío, nuestro país está logrando vinos de clase mundial, que son amigables con la comida. Este es un segmento gourmet y no es tan grande todavía en el mundo, está creciendo en forma lenta, pero sostenida", afirma García.

¿Y cómo se relaciona esa demanda con el clima frío?

Simple, las menores temperaturas costeras o sureñas limitan el incremento de los azúcares en la uva, lo que se refleja en vinos menos alcohólicos. Paralelamente, gracias a que la madurez de las bayas toma más tiempo que en las zonas más cálidas, en las zonas frías los enólogos pueden esperar que los taninos de las uvas alcancen su plenitud, logrando vinos con un carácter menos agresivo.

La guinda de la torta es que las uvas obtienen una acidez más alta, por lo que los vinos son más frescos.

"En general, los tintos de clima frío tienen una expresión de aromas muy interesante, son muy expresivos", afirma Paula Cárdenas, enóloga de viña Matetic, ubicada en la zona de Rosario, entre Casablanca y San Antonio.

Con un mercado internacional saturado de vinos tintos ultra potentes y concentrados, se entiende por qué los consumidores buscan productos más elegantes.

el mascarón de proa

Sin duda, la cepa que más estimuló a las viñas chilenas para mirar con nuevos ojos la costa y el sur para sus tintos, es el pinot noir.

La delicada cepa se da únicamente en climas frescos y, hoy por hoy, es una de las más demandadas internacionalmente. Buena parte de ese éxito se explica por el interés público que le otorgó la taquillera cinta "Sideways", "Entre copas" en castellano.

Con una demanda mundial muy activa, el interés empresarial por esa cepa crece fuerte.

Córpora Wines, de Pedro Ibáñez, se convirtió en la empresa enológica con la mayor superficie de pinot noir en el hemisferio sur, con más de 300 hectáreas. La apuesta de Ibáñez fue el frío y lluvioso valle del Biobío.

Varios cientos de kilómetros al norte, en Casablanca, Felipe García da un ejemplo claro de la atracción que ejerce el pinot noir.

"Como viña tenemos todo el pinot vendido. Estamos en un proyecto de aquí al 2012 de aumentar fuerte nuestra producción. Lo que se produzca en Chile que sea de buena calidad tiene demanda", explica García.

Para Alberto Antonini, flying winemaker italiano, las posibilidades del pinot chileno son altísimas.

"Creo que acá hay terruños que no sólo pueden dar buenos pinot, sino que, si son bien trabajados, pueden colocarse sin problemas entre los mejores del mundo. De lo que conozco de Leyda, a pesar de ser bueno, sólo alcanza la mitad de su potencial. Por ejemplo, si las plantaciones se hicieran en alta densidad, se lograría un avance notable", advierte Antonini.

Pero el Chile de los vinos tintos fríos no sólo vive de pinot noir. El syrah también está dando que hablar.

A diferencia de sus parientes de los valles centrales, más corpulentos y alcohólicos, en zonas como San Antonio, Casablanca y Limarí el syrah desarrolla una personalidad más sutil, fresca y especiada.

"Los críticos reciben muy bien esas características. Tienden a asociarse más a los syrah franceses que a los australianos, gracias a su elegancia", afirma Paula Cárdenas.

Nuevamente, no es casual que en Descorchados 2008, seis de los mejores nueve syrah vinieran de valles de influencia marítima como Limarí, San Antonio o Casablanca.

Por eso no extraña que en la industria del vino chileno exista la sensación de que lo mejor está por venir.

"Muchas empresas se están metiendo seriamente con los tintos de clima frío. Sin duda, que este fenómeno va a explotar en los próximos años", resume Jean Charles Villard, enólogo de viña Villard.

Cuidado especial

Está claro: producir tintos en zonas frías es más complicado. La mayor humedad aumenta la posibilidad de infecciones fungosas. Y se requiere reducir la carga de uvas por hectárea. "En los climas fríos nunca se consiguen los 12 mil kilos por Ha que se logran en los valles centrales. En el mejor de los casos se llega a 8 mil kilos", explica Rodrigo Romero, enólogo de Porta de Viñedos Corpora.


Eduardo Moraga Vásquez.

Friday, April 25, 2008

Cata para principiantes


Me preguntan muy a menudo por las catas , como partir como hacer una , hay mucha literatura al respecto , pero partamos con algo simple, acá un escrito base, que complementaremos paulatinamente
ETAPAS DE UNA CATA


1 Incline la copa mientras la aleja, hasta que esté casi horizontal. Esto le permitirá examinar el color, así como la anchura y los matices del «borde».


2 Sostenga la copa por el fuste o por el pie, entre el pulgar y el índice, a fin de ver claramente el vino.
Haga una primera tentativa de olerlo antes de hacerlo girar.


3 Haga girar el vino en la copa. Para imprimir un movimiento de rotación, la mayor parte de los expertos giran suavemente la copa en el sentido inverso a las agujas del reloj.


4 Examine las «lágrimas» o «piernas»: ¿son espesas o delgadas?; ¿descienden lenta o rápidamente por las paredes interiores? Aspire el vino alternando inhalaciones cortas y profundas, suaves e insistentes. Concentre su atención en los olores y en lo que le evocan.


5 Pruebe el vino reteniendo en la boca un sorbo razonable;» mastíquelo» durante algunos segundos y, después, entreabra los labios y aspire levemente para «airear» el vino.

COMO ORGANIZAR UNA CATA: Las catas entre aficionados o profesionales siguen las mismas reglas.

Hora: preferentemente antes de las comidas; a las 11 h o a las 18 h.

Lugar: sin olores parásitos (de cocciones, de humo de tabaco, de perfume); utilice un fondo blanco simple para facilitar el examen visual. La luz diurna es ideal, pero si se emplea luz eléctrica, las bombillas normales van mejor que las lámparas fluorescentes.

Decantación: es preciso decantar los vinos tintos con posos para eliminarlos, o simplemente para airearlos si son jóvenes.

Presentación: sirva los vinos a la temperatura apropiada. Para las catas «a ciegas», habrá que ocultar las botellas y darles un número.

Orden: no hay un orden perfecto pero,. en principio, los blancos van antes que. tintos, los secos antes que los dulces, los ligeros antes que los concentrados y los simples antes que los complejos.

Copas: la copa normalizada es una de clásicas ; pero si no se dispone de ella se puede utilizar cualquier copa con forma de tulipa. Hace falta una copa por persona para una cata de pie y una copa para cada vino en una degustación «sentados».

Escupideras: recipientes individuales para las catas «sentados» y recipiente comunes en otros casos, que pueden ser cajas de cartón o cajas de vino forradas plástico y llenas hasta la mitad de aserrín

Pan tostado: se usa para limpiar el paladar; al igual que el agua.

Notas: disponga hojas de papel para las notas de cata en las que se describirá cada vino.


fuente ; portalplanetasedna

Thursday, April 10, 2008

Antiséptico de el vino tinto


A la hora de retomar este blog me parece interesante presentarles este articulo , lo tenia guardado hace un rato pero no pierde interes

Christian Vargas
ImagenChile

Nuevas técnicas para regular antiséptico del vino tinto


Las técnicas que actualmente se utilizan para controlar el contenido de sulfitos en el vino, si bien son muy exactas, resultan costosas y toman demasiado tiempo. Considerando que las viñas realizan un gran número de análisis rutinarios de sulfitos, existe la necesidad de resolver esta condición para mejorar la competitividad. Para superar estos problemas en Chile, país de gran producción y exportación vitivinícola, un grupo multidisciplinario de investigadores

-liderado por académicas de la Facultad de Química y Biología de la Usach-, analizan el diseño de un instrumento más simple de usar, más rápido y más económico, en el proyecto Anillo en Ciencias y Tecnologías, "Diseño de un sensor electroquímico para sulfitos y determinación de la capacidad antioxidante de fenoles de vino", con financiamiento del Programa Bicentenario de Ciencia y Tecnología (PBCT) de Conicyt y del Banco Mundial.

El estudio -informa la directora del proyecto, María Jesús Aguirre, del Departamento de Química de los Materiales-, está dedicado exclusivamente al análisis del vino tinto, por su alta cantidad de antioxidantes que resultan muy beneficiosos para la salud, principalmente por la disminución del envejecimiento y de la ocurrencia de enfermedades asociada a los radicales libres. Por otra parte, dice, porque el sulfito -antiséptico que se le agrega- debe ser cuidadosamente controlado para regular la exportación.

El proyecto, que tiene seis líneas de acción, lo realizan las Universidades de Santiago -institución principal-, de Chile y la Viña Tarapacá Ex Zavala. Como titulares participan las investigadoras María Jesús Aguirre, Betty Matsuhiro y Leonora Mendoza de la USACH y Mauricio Isaacs de la U. de Chile. También trabajan los investigadores extranjeros Carmen Arévalo de España, Francesco Caruso de Italia y Guillermo Ferraudi de Estados Unidos. Además participan investigadores asociados, alumnos de los posgrados, de Licenciatura en Química, técnicos, ayudantes de investigación y personal administrativo.

El PBCT tiene como objetivo apoyar y conducir el proceso de transformación del país hacia una economía y sociedad basadas en el conocimiento a través de la inversión en ciencia e innovación y su adecuada integración con el sector empresarial del país y las redes mundiales de producción científico tecnológica.

Friday, September 28, 2007

WS Santa Rita lanza primer wine sour



En un mundo cambiante , la certeza es que tendremos novedades , ahora la gente de Santa Rita , muestra lo que podrá ser en mi opinión una nueva rama a desarrollar dentro del mundo de la vitivinicultura , los vinos Sour, bueno tenia que llegar el momento ya antes otras viñas buscaron por caminos parecidos la incorporación al mercado la alianza vino – limón , con resultados diversos , esta apuesta de Santa Rita traerá movimientos interesantes ; desde el nicho en el que compite , con otros Sour, relacionados a los piscos , , vodkas , rones , y un sin numero de licores que ya tenía como propio el terreno de esta mixtura con el limón.
Nos queda esperar, cual será el comportamiento del mercado , yo personalmente esperare tomando un Wine Sour, bien helado.

Christian Vargas
a continuación un articulo aparecido en vendimia.cl



“ Santa Rita lanza primer wine sour en el mercado nacional


Bajo el slogan "especie única", Viña Santa Rita acaba de presentar bajo el nobre de WS, Wine Sour, el primer cóctel del mercado que combina vino blanco con limón de pica.

Según explica María Cecilia Pino, del área de marketing de la firma, el producto "está compuesto en un 70% de Sauvignon Blanc, donde su notas a hierbas frescas y frutas cítricas, junto al limón de pica forman la perfecta combinación, convirtiéndola en una bebida sumamente fresca, de gran aroma y equilibrada acidez. Ideal para tomarla como aperitivo".

El vino utilizado en WS aporta todas las cualidades de la variedad, logrando enriquecer la gama de sabores y aumentando la complejidad y cuerpo de esta bebida. El limón de pica, en tanto, reconocido por su calidad Premium, otorga aromas y sabores de la más alta calidad y elegancia.

"WS, Wine Sour es un producto distinto y acorde a las tendencias actuales. Capaz de satisfacer la demanda de un público de paladar más exigente, que busca bebidas sofisticadas, de alta calidad y que muestran preocupación por la salud, ya que está hecho en base a vino. También responde a la necesidad de quienes buscan elaboraciones en formatos cómodos, innovadores y listos para beber", dice Pino.

Según la opinión de consumidores que participaron en testeos previos, al probar WS, Wine Sour inmediatamente se siente un producto distinto, sofisticado, elegante y especial. Es por ello que la apuesta de Viña Santa Rita es expandir el hábito de consumo hacia esta nueva oferta y, de paso, implantar una nueva moda que sumará adeptos tanto en Chile como en el extranjero. “

vendimia.cl

Wednesday, December 20, 2006

Regalo navideño



Buena jugada la de El Cielo , la distribuidora de licores , saco un Don Melchor del 1995, a un precio espectacular , se nota que lo pensaron al sumarle un decantador , porque tomar este vino sin reposarlo antes seria un desatino.
Ahora ya tengo mi regalo.


Un saludo y felices fiestas

Christian

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Tuesday, December 05, 2006

Puntaje récord para un vino chileno


Respecto de vinos y cultura vitivinícola , hay poca gente en Chile que escribe bien y claro en los medios masivos , de ellos destacada es la pluma de Sabine Drysdale, siempre clara y oportuna en sus comentarios , por ahora reproduzco un articulo suyo de la Revista del Campo de El Mercurio respecto del premio y el vino Don Melchor

diciembre de 2006

Puntaje récord para un vino chileno
La historia tras el éxito de Don Melchor

No llame, no corra, ya es tarde. La cosecha 2003 se agotó en el mercado como nunca antes lo hizo otro vino. Cómo se gestó este fenómeno, el primero en obtener 96 puntos en Wine Spectator, de la mano de su enólogo Enrique Tirado. sabine drysdale


Encerrado en su oficina del 387 Park Avenue South, en Nueva York, el periodista estadounidense James Molesworth, escribió sobre un papel un número nunca antes visto en la historia del vino chileno: noventa y seis. A sólo cuatro dígitos del número perfecto, el mejor puntaje que le ha otorgado a un vino nacional.

Sólo supo que era Don Melchor de Concha y Toro cuando desenfundó las botellas; el crítico degusta a ciegas y sólo sabe el origen, la cepa y el año. Era la cosecha 2003.

James Molesworth (ver entrevista aparte) es mucho más que un periodista especializado en vinos. Es el paladar de la influyente revista estadounidense, Wine Spectator, cuando se trata de caldos chilenos, argentinos y sudafricanos. Un tipo nada fácil de sorprender: De los 300 vinos chilenos que degustó en el año, apenas 30 superaron la barrera de los 90 puntos. Sin embargo, Don Melchor no sólo sacó 96 puntos, sino que también se ubicó cuarto en el ranking de los mejores 100 vinos del año que la revista publica cada diciembre.

En Santiago muy pocos saben quién es Molesworth. No obstante, lo que dictó su paladar hizo que muchos corrieran a los supermercados. Las cerca de 1.500 cajas que Concha y Toro destinó al mercado nacional (un 10% del total), desaparecieron de las góndolas en tiempo récord.

Durante noviembre, las 90 botellas que quedaban en el Jumbo Alto Las Condes se fueron en 10 días, cuando antes vendían una a la semana. Las 200 que había en la bodega de La Vinoteca se hicieron humo en dos semanas, algo inédito para esa categoría de vino. En Mundo del Vino y en la tienda Vinos C y T, hace más de un mes que no tienen stock. Y el Supermercado Diez vendió 300 botellas en 30 días.

Nunca antes se había visto una compra tan frenética por un vino de alto valor. Se los llevaban por cajas. Y si antes del puntaje costaba unos $30.000, los que lo compraron después tuvieron que pagar hasta $10.000 más por cada botella de este cabernet sauvignon de Puente Alto. Fue un verdadero melchorazo.

Don Melchor tiene un historial de éxitos en Wine Spectator, que parte con su segunda cosecha, la de 1988. Fue la primera etiqueta chilena en sobrepasar los 90 puntos, obtuvo 91 en la edición de mayo de 1992. Desde ahí ha ido escalando sistemáticamente hasta llegar a los 96 que ostenta hoy, siendo por lejos el vino chileno más premiado. Tras suyo están Almaviva y Clos Apalta, que han logrado 95 puntos. Pero Don Melchor cuesta la mitad que esos vinos e incluso que Carmín de Peumo, el recientemente lanzado carmenere de Concha y Toro.

Nace el primer ícono

Este reconocimiento no es fruto de la suerte, de un buen año o del clima, sino que del trabajo constante del equipo enológico, hoy liderado por Enrique Tirado y antes por Pablo Morandé y Goetz von Gersdorff.

La historia del primer premium chileno nace, a mediados de los 80, de la inquietud del directorio de Concha y Toro por producir vinos de primer orden, usando el nombre del fundador de la viña, Melchor de Concha y Toro.

'Le pidieron al equipo enológico, liderado por Goetz von Gersdorff que seleccionara los mejores vinos de la empresa. De los viñedos de Puente Alto nació este emblema, que tuvo aparejada la adquisición de barricas francesas, algo casi desconocido para la industria en esos tiempos', cuenta Pablo Morandé, quien trabajó en la elaboración de este vino hasta la cosecha 96.

En esos tiempos fueron pioneros en el raleo de racimos y el uso restrictivo del riego para lograr bajos rendimientos y mayor concentración de la uva, algo que hoy es de perogrullo. Al tercer año incorporaron la asesoría del enólogo bordolés Jacques Boisenot para hacer las mezclas finales.

Pero lo que fue clave en el desarrollo de este ícono, sin duda, ha sido la calidad de su equipo enológico.

'Enrique se enamoró de Melchor y ha sido constante, tenaz, observador, inquieto y aplicado en el desarrollo de este emblema', cuenta Morandé.

Otro factor decisivo, del que no pueden jactarse muchas marcas, es la constante inversión en nuevas tecnologías . Partieron por reemplazar las cubas de raulí por acero inoxidable, el uso de barricas francesas, la compra de sistemas de molienda, prensas y maquinaria moderna.

'El año 99 se hizo una división a nivel técnico en que un equipo exclusivo trabaja con Don Melchor desde el viñedo hasta la bodega. Hemos trabajado en riego, en estudios de suelo, nutrición, para así entender mejor el viñedo. La cosecha es 100% manual, sectorizada en parcelas muy pequeñas. Es un trabajo muy detallado y destinar un área de la compañía a un solo vino es tremendamente más caro, pero también era necesario ', cuenta Tirado.

Ha sido bajo su responsabilidad que este vino ha obtenido los más altos puntajes.

'Don Melchor pelea los primeros lugares en términos de calidad y eso lo dicen los comentarios de las revistas especializadas. Es un clásico contemporáneo. Tiene 20 años de historia, pero no se vende por eso, sino porque agrada y gusta. Es un vino que expresa a Chile', agrega.

El enólogo es un verdadero fanático del terroir de Puente Alto, en el valle del Alto Maipo. Según él, un vino como éste no podía venir de otra parte. Su gran gracia, opina, está en la boca, en los taninos.

"Son maduros, firmes, están presentes, le dan fuerza al vino, pero al mismo tiempo son suaves y finos", explica.

Esto se lo debe al terroir donde se emplazan los viñedos, que tiene un suelo aluvial, donde la arena, el limo y la arcilla anteceden a las piedras redondeadas por el Maipo. Las parras reciben la influencia de los vientos cordilleranos que ventilan los viñedos. Las frías noches producen frutas mucho más frescas y notas especiadas.

Don Melchor 2003 fue descrito por Molesworth como "con una gran nariz a confitura de grosellas y cacao en polvo. Este cabernet de gran cuerpo regala notas a higo maduro, grosellas y moras, intercaladas con tonos terrosos y a cedro, tabaco, minerales y café. Final largo que perdura, gracias a sus taninos bastante aristocráticos".

Este vino, con una producción de 15.000 cajas, llega a consumidores de 90 países.

'Se vende todo. Sólo se deja una pequeña cantidad para degustaciones. No nos sobra vino nunca', explica Tirado.

Los peros al sistema

No existe acuerdo en la industria con el sistema que Wine Spectator usa para calificar: una persona, sentada en una oficina de Nueva York.

"Odiamos a Wine Spectator", cuenta la ejecutiva de una importante viña de exportación. "No podemos prescindir de ellos, pero tienen sólo un catador con un gusto específico: vinos que no sean demasiado Nuevo Mundo y medio afrancesados. De ahí no lo sacas", agrega.

Un importante enólogo, cuyo vino ha sacado puntajes sobresalientes en esta revista, explica que hay un cierto estrés en la industria por conseguir puntajes.

"Siempre es bueno que tu vino esté entre los Top 100, porque es un reconocimiento, pero los puntos no hablan del placer, de un vino en un contexto', señala.

Para él, esto es como el Pepsi Challenge que en degustaciones de pequeños sorbos, Pepsi, que era más dulce, le ganaba a Coca Cola. "Pero si te tomabas toda la botella, era muy pesado", explica.

Para él, lo mismo está sucediendo en el vino, ya que esos pequeños tragos que beben los degustadores como Molesworth, pueden impresionarlos, pero ¿se tomarán la botella?

Difícil de saber. Lo cierto es que en Chile se van a descorchar una 18 mil botellas de Don Melchor 2003, que según Molesworth estará en su mejor punto entre 2007 y 2016. Queda tiempo para discutir.

Botella millonaria

En una oportunidad, Don Melchor se convirtió en el vino más caro de la historia de Chile. El año 95, el entonces presidente de la OIV, el enólogo Alejandro Hernández, llevó tres botellas de la cosecha 88 a The Nederburg Wine Auction, un remate de vinos a beneficencia que se realizó en Sudáfrica. Don Melchor alcanzó el precio más alto de la subasta: US$ 2.500. por cada botella.

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